Amanece, plátano es

7.19.2006

Primera etapa: Paris-Berlín


Paris en esta epoca del año es un hervidero de camisetas de tirantas y sandalias con dedos al aire; a la espera de que Yahvé lance la esperada lluvia de azufre, me he encaminado a la Gare d´Austerlitz, con un equipaje ligero, y con la pretensión de llegar a Berlín. El tren es terriblemente democrático, y soporta su debida cuota de camisetas de tirantas y sandalias con dedos al aire, sin distinción de clases ni precios de billetes. Posiblemente, en las oposiciones a funcionarios de la Red Ferrovaria Francesa se convoquen plazas de "Usuario de camiseta de tiratas", Grupo B, Nivel 20, y posiblemente esas oposiciones serán muy duras y combatidas. Me coloco en mi asiento, tomo estas notas y me imagino un mundo de personas que no sudan, mientras el movimiento del tren me acuna.

7.18.2006

La mejor dieta para engordar el tedio: viajar

Hay almas cándidas que piensan que viajando se aprende. Esas mismas almas cándidas - rectas cumplidoras de sus obligaciones, incluso tributarias, y que son el sostén de esta confusa sociedad - piensan que la vida del propietario de una libreria anticuaria, especializada en Julio Verne y situada en centro del Universo, es tediosa.
Pero estoy decidido a predicar con el ejemplo. Demostraré que viajar solo incrementa el riesgo de contraer la malaria y disminuye el número de unidades de ropa interior, que misteriosamente desaparecen en cada establecimiento hotelero en el que el viajero se aloje.
Mañana salgo de viaje alrededor del mundo. Paga Pendergast. Y les iré contando.