Primera etapa: Paris-Berlín

Paris en esta epoca del año es un hervidero de camisetas de tirantas y sandalias con dedos al aire; a la espera de que Yahvé lance la esperada lluvia de azufre, me he encaminado a la Gare d´Austerlitz, con un equipaje ligero, y con la pretensión de llegar a Berlín. El tren es terriblemente democrático, y soporta su debida cuota de camisetas de tirantas y sandalias con dedos al aire, sin distinción de clases ni precios de billetes. Posiblemente, en las oposiciones a funcionarios de la Red Ferrovaria Francesa se convoquen plazas de "Usuario de camiseta de tiratas", Grupo B, Nivel 20, y posiblemente esas oposiciones serán muy duras y combatidas. Me coloco en mi asiento, tomo estas notas y me imagino un mundo de personas que no sudan, mientras el movimiento del tren me acuna.



Ah Europa y sus distancias tan cortas! Acá es todo lejos, encima sin trenes balas. Y falta tanto camino.