La mejor dieta para engordar el tedio: viajar
Hay almas cándidas que piensan que viajando se aprende. Esas mismas almas cándidas - rectas cumplidoras de sus obligaciones, incluso tributarias, y que son el sostén de esta confusa sociedad - piensan que la vida del propietario de una libreria anticuaria, especializada en Julio Verne y situada en centro del Universo, es tediosa.
Pero estoy decidido a predicar con el ejemplo. Demostraré que viajar solo incrementa el riesgo de contraer la malaria y disminuye el número de unidades de ropa interior, que misteriosamente desaparecen en cada establecimiento hotelero en el que el viajero se aloje.
Mañana salgo de viaje alrededor del mundo. Paga Pendergast. Y les iré contando.



Viajar sirve para leer. Tomate el omnibus 85, desde Quilmes hasta Ciudadela Norte, de lunes a viernes, eso si es un viaje fantástico!
Saludos desde Mosterio.